Thursday, November 17, 2011
Thursday, August 11, 2011
¿Feminista yo?
Hace unos días me pregunto un amigo si me consideraba feminista…… eso me dejo pensando un rato; le respondí pero después reflexioné más sobre esto, antes de considerarme feminista pensé ¿Qué es el feminismo en estos días?
Lo primero que se me vino a la mente fue imaginar a una mujer con una autoestima elevada y en una manifestación para respetar nuestros derechos y exigir igualdad, también pensé en una mujer que después de leer, ver, escuchar y sentir el machismo desde su nacimiento se convence a si misma que su sexo opuesto ha echado a perder muchos cientos de años de libertad femenina y que en confusión con tendencia a llegar al otro extremo de la avenida sin pensar en el lugar central llega a pensar que somos mejores y que el mundo necesita prontamente una sociedad matriarcal. He escuchado debates interminables y tontos entre quien es mejor que quien, he visto mujeres odiando hombres diciéndose feministas y en su mayoría viviendo solas, en fin, he contemplado tanto el feminismo como el machismo desde que tengo memoria, se perfectamente que necesitamos un cambio, pero creo que la sociedad no ha ido caminando precisamente a un cambio a favor de las mujeres aun cuando se considere que sí.
Primero tengo que decir que ni machismo ni feminismo viéndolo como caras de la moneda que se consideran una mejor que la otra puede ser la solución (es decir matriarcado o patriarcado), para mí el feminismo contemporáneo es una forma de vernos a nosotros mismas con respeto y dignidad sin faltar al respeto de nuestros congéneres, es entender con la madurez de una mujer que se conoce y se quiere, que la solución no es la fuerza para la lucha y el respeto, si no la inteligencia y la estrategia para lograrlo, hemos sido dotadas por la evolución de habilidades y características adaptativas que no hemos sabido valorar, no podemos ser tan fuertes como los hombres y tampoco tan competitivas, pero somos resistentes y observadoras; la sociedad vista como una competencia diaria y con continuas guerras de territorio y de recursos es una sociedad dominada por la competitividad masculina, por tanto, ver a una mujer enlistarse en la guerra o una científica prestigiosa que tiene un gran reconocimiento pero ninguna pareja estable o hijos, no es precisamente el modelo de mujer feminista que debamos seguir pues eso significa mantenerse en la misma psicología machista pero ahora incluyendo a las mujeres.
Escuchar a una mujer decir que estaríamos mejor sin la regla o que necesitamos pastillas para la menopausia como si fuera una enfermedad, es triste porque representa un estilo indirectamente machista de ver nuestra naturaleza como una desventaja u obstáculo para sentirnos mejor, o sentir lástima por una amiga que decidió embarazarse antes de terminar la carrera y se dedicó a los hijos, y ver el embarazo y los hijos como algo malo, instintivo, obstáculo para conseguir un buen empleo, sin entender que también tenemos la única capacidad de dar la vida y sentir como va creciendo dentro de uno. Es verdad que el machismo aun nos tiene atadas laboralmente y que es terrible someterse ante él, pero la solución no radica en negar la naturaleza de mujer y acoplarnos al sistema moderno que aún sigue machista. Realmente podemos cambiar las cosas pero eso requiere entendernos, aceptarnos y amarnos con nuestro cuerpo, metabolismo, sensibilidad etc.
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